Limpiamos y troceamos,
un pescado en cubos. Al "ojímetro", le agregamos ají en
rodajas o trozos, sal y pimienta y removemos para que agarre sabor mientras
cortamos y añadimos la cebolla y el limón
en rodajas y luego de cinco minutos ¡Listo! Ya tenemos el ceviche. Esto
nos permite apreciar que siguiendo los pasos de una receta de cocina siempre
obtenemos el mismo resultado. En la vida, hay las que funcionan una vez y si la
repetimos en otra ocasión los resultados son desastrosos. Porque el tiempo y la
correlación de fuerzas son distintos. Un ejemplo para ilustrar la idea. Cuando
luego del destierro Fidel Castro retorna sin aviso a Cuba fue acogido en la
selva donde muchos paisanos lo apoyaron y de esta manera triunfó la revolución.
En Bolivia el Che Guevara quiso hacer lo mismo. E ingresó por donde se ven las laderas del Illimani que se pierden entre
los matorrales y la foresta. La ceja de selva puneña (Limbani, Phara).
Accidentalmente conocí al guía que lo llevó por aquellos parajes y que una vez
que toma confianza cuenta su historia y enseña fotos con él por eso sé cómo
apareció en Bolivia y fracasó. Los postulados de Marx no funcionaron en
Alemania, en muchos países del Asia Menor y otros Europeos, quedando Rusia y
China como sobrevivientes. De manera que optar por quienes fueran gobierno es
ir como país al fracaso y nadie por muy buenas o descabellados postulados que
manejen desea eso. Y si no lograron su objetivo como gobierno repetirlo es
sinónimo de haber fracasado y querer enmendar errores. Somos de la idea que
quien fue gobierno deberían ejercer liderazgo preparando cuadros. Utilizando
nuevas recetas porque las pasadas tuvieron su época de vigencia. Cedamos el
paso a gente con ideas innovadoras porque la historia nos dirá si fue acertada o
no la gestión en la que participaron. Y hacer un mea culpa empleando recetas
anacrónicas es sacrificar tiempo que nunca vuelve y solo envejeceremos sin
lograr objetivos.
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